Control del tiempo de trabajo y horas extras

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Control del tiempo de trabajo y horas extras

Escrito el 19 oct 2016 por Breakeven Assessors

INFORMACIÓN DE SU INTERÉS

Campaña Inspección de Trabajo – Control en Materia de Tiempos de Trabajo y Horas Extraordinarias

La obligatoriedad de entregar a los trabajadores unos resúmenes de las horas realizadas cada mes 

RDLEY Artículo 35.5 y 20.3 del E.T.

La propuesta del pasado día 22 de diciembre de 2013, que se publicó en el Real Decreto Ley 16/2013 de 20 de diciembre, en el cual entre otras disposiciones se modificaba el artículo 12.5 del Estatuto de los Trabajadores (E.T.), en el sentido de establecer la obligación empresarial de registrar diariamente la jornada de los trabajadores a tiempo parcial.

La inclusión de esta obligación del comentado artículo 12.5 del E.T., que regula el régimen jurídico de las horas complementarias podía plantear alguna duda interpretativa, sobre si esta obligación se establecía para todos los contratos a tiempo parcial o únicamente para los que realizan horas complementarias. El análisis inicial del precepto y su interpretación determinaba que la obligación de registro afectaba a todos los trabajadores a tiempo parcial, independientemente que realicen o no horas complementarias.

Ante esta duda, Colectivos Profesionales solicitaron una aclaración a la Dirección General de Ocupación, que ha emitido una nota en la que se interpreta, que la obligación de registro es para todos los contratos a tiempo parcial.

La fundamentación de dicha interpretación es la siguiente:

El apartado 5.h) del artículo 12 del E.T. señala expresamente que la “jornada de los trabajadores a tiempo parcial se registrará día a día y se totalizará mensualmente, entregando una copia al trabajador, juntamente con el recibo de salarios, del resumen de todas las horas realizadas en cada mes, tanto las ordinarias como las complementarias a las que se refiere al apartado 5”.

En relación con esto, debemos recordar que el artículo 3.1 del Código Civil establece que “las normas se interpretan según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicados, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquellos”.

Atendiendo a su tenor literal la norma establece una obligación de registro por parte del empresario en cuanto a la jornada de los trabajadores a tiempo parcial, que deberá de registrarse día a día y totalizarse mensualmente, sin que se distinga entre aquellos contratos a tiempo parcial que tienen firmados pactos de horas complementarias de forma voluntaria del apartado g) del artículo 12.5 del E.T. y la jornada de la cual también sería necesario conocer el efecto de comprobar el cumplimiento de los límites marcados por la norma.

Por otro lado, la obligación de registro de la jornada ya está contemplada con carácter general en el artículo 35.5 del E.T. que establece que “al efecto del cómputo de horas extraordinarias, la jornada de cada trabajador se registrará día a día y se totalizará en el periodo fijado por el abono de las retribuciones, entregando copia del resumen al trabajador en el recibo correspondiente”.

El alcance de establecer en el artículo 35.5 del E.T. se entiende como generador de una obligación del empresario que comporta:

  1. Disponer de un registro de la jornada diaria que cada trabajador realiza,
  2. Totalizar la jornada efectuada por cada trabajador en función del periodo que se toma en cuenta para el abono de las retribuciones.
  3. Hacer entrega a cada trabajador de copia del resumen elaborado con esta periodicidad.

Sobre el Art. 20.3 del E.T. “el empresario podrá adoptar las medidas que estime más oportunas de vigilancia y control para verificar el cumplimiento por el trabajador de sus obligaciones y deberes laborales, guardando en su adopción y aplicación la consideración debida a su dignidad humana y teniendo en cuenta la capacidad real de los trabajadores con discapacidad en su caso”..

Aunque la finalidad, como señala expresamente el precepto sea el cómputo de las horas extraordinarias, el cumplimiento de la obligación prevista en el artículo 35.5 del E.T. supone llevar un registro de la jornada diaria de cada trabajador, eso es, anotar el momento de inicio y finalización de la misma, así como, si procede, los periodos no incluidos en esta.

El artículo 34.5 del E.T. especifica que el tiempo de trabajo computará de manera que tanto al comienzo como al final de la jornada diaria, el trabajador se encuentre en su lugar de trabajo.

La única novedad que añade el RD/Ley 16/2013 es que, en los contratos a tiempo parcial, se distingan de manera expresa las horas ordinarias y las complementarias a las que se refiere en el apartado 5.

Estableciendo, en caso de incumplimiento de las comentadas obligaciones de registro, que el contrato se presumirá celebrado a jornada completa, excepto prueba en contrario que acredite el carácter parcial de los servicios.

En conclusión, la obligación para el empresario de registrar y entregar al trabajador, juntamente con el recibo de salarios, un resumen de las horas realizadas cada mes, tanto ordinarias como las complementarias, se refiere a todos los contratos a tiempo parcial.

Los criterios que van a seguir los Inspectores de Trabajo son los siguientes:

 

1) Visita de la Inspección de Trabajo a los centros de trabajo.

En primer lugar, visitarán los centros de trabajo, realizando entrevistas a los empleados y, en su caso, representantes de los trabajadores y, requiriendo la siguiente información:

  • Actividad de la empresa
  • Horario de apertura y de trabajo.
  • Contratos de trabajo, puestos de trabajo existentes, cuadro de turnos, descansos, festivos trabajados.
  • Acuerdos de distribución irregular de la jornada, en su caso, o en su defecto decisiones empresariales al respecto.
  • Realización de horas extraordinarias.
  • Cuadrantes de horarios realizados por la empresa, si existen.
  • Registro de jornada (artículo 35.5 Estatuto de los Trabajadores). 

2) La obligación de registro de la jornada diaria.

La principal novedad en la actuación inspectora es, precisamente, la exigencia a las empresas de la llevanza del registro de jornada.

Efectivamente, hasta ahora, y al amparo de lo dispuesto en el artículo 35 del Estatuto de los Trabajadores, dicho registro solo era necesario en el supuesto de que en la compañía se realizaran horas extras.

Sin embargo, a partir de ahora, el criterio de la Inspección de Trabajo es que los empleadores obligatoriamente deben realizar un registro de la jornada, se realicen o no horas extraordinarias, por cuanto el registro es el elemento que permite la contabilización de todas las horas que se hagan para deducir luego la existencia de horas extraordinarias. Ampara tal interpretación en diferentes pronunciamientos de Tribunales Superiores de Justicia y una reciente Sentencia de Audiencia Nacional de fecha 4/12/2015. Dos informes de la Dirección General de Empleo ratifican dicho criterio judicial.

 

Características del documento de control de jornada.

Este registro deberá ser diario y, aunque la ley no establece un modelo de registro, pudiendo utilizar cada empresa el que elija libremente, se exige incluir el horario concreto de entrada y salida respecto de cada trabajador.

La comprobación de la existencia del registro debe realizarse por el Inspector de Trabajo en el propio centro de trabajo, para evitar la posibilidad de creación posterior, manipulación o alteración de los registros de jornada.

Cualquiera que sea el modelo de control de jornada que se utilice debe garantizar la fiabilidad y la invariabilidad de los datos:

  1. Si la llevanza del registro se produce por medios electrónicos o informáticos (tarjeta magnética o similar, TPV, etc) el Inspector podrá requerir que se impriman los registros de un periodo determinado.
  2. Si el registro se produce por medios manuales, como por ejemplo la firma en soporte papel, el Inspector puede requerir copia, tomar apuntes, fotografías del mismo o incluso cautelarmente tomar el original.

 

Se va a requerir la entrega a los trabajadores del resumen mensual de la jornada realizada por los trabajadores que se ha tenido en cuenta para el abono de las retribuciones.

 

3) Conclusión de la actuación inspectora.

A la vista de la documentación aportada por la empresa tanto en la visita al centro de trabajo como en la comparecencia – actuación que se recomienda a los Inspectores cumplimentar en la visita, los Inspectores de Trabajo concluirán:

  • Si la empresa cumplimenta el registro diario de jornada y se declara la existencia de horas extraordinarias por encima del límite legal de 80 horas anuales: Infracción grave, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 7.5 de la Ley de Infracciones y Sanciones del Orden Social (LISOS, en adelante), sancionable con multa por importe de 626 a 6.250 €. Conviene significar que, dado que el límite legal es anual, la Inspección procederá a considerar la existencia de una infracción por cada año.
  • Si la empresa no cumplimenta el registro diario de jornada: Infracción grave, en virtud del artículo 7.5 LISOS, en los mismos términos expuestos en el párrafo anterior. Además, la Inspección de Trabajo requerirá la cumplimentación de la documentación.
  • Si, además de lo anterior, se identifica la existencia de horas extraordinarias no declaradas: Infracción grave, ex artículo 7.5 LISOS, en los mismos términos expuestos en los dos párrafos anteriores. Es preciso señalar que, en tanto que la obligación de duración máxima de la jornada se refiere a la jornada máxima en cómputo anual, esta infracción abarcará el período de un año natural y, si la empresa tuviera varios centros de trabajo se apreciará una infracción por cada centro de trabajo con trabajadores afectados por la infracción.
  • Si, en el caso de declaración de horas extraordinarias, se pueden cuantificar las mismas y no se acredita la compensación económica o en descansos por la parte empresarial: Infracción grave, al amparo de lo establecido en el artículo 7.10 LISOS, sancionable con multa por importe de 626 a 6.250 €; o, bien, infracción muy grave, en virtud del artículo 8.1 LISOS sancionable con multa por importe de 6.251 € a 187.515 €. La imposición de una u otra sanción dependerá del criterio del Inspector de Trabajo y de la entidad del impago.
  • Si se constata el abono irregular de las cantidades correspondientes a las horas extraordinarias, sin hacerlo constar en la nómina: Infracción grave de conformidad con lo dispuesto en el artículo 7.3 LISOS, sancionable con multa por importe de 626 a 6.250 €.
  • Además, de lo anterior, si se identifica la existencia de horas extras no declaradas, la Inspección de Trabajo procederá a levantar acta de liquidación respecto de todas aquellas cantidades correspondientes a horas extraordinarias y que no hayan sido cotizadas a la Seguridad Social, obligando así a su cotización, con el correspondiente recargo del 20%.
  • Si la empresa remunera a los empleados las horas extraordinarias pero bajo otros conceptos salariales, enmascarando así la realización de las mismas: Comunicación a la Tesorería General de la Seguridad Social, a fin de que ésta realice la correcta imputación en las bases de cotización.
  • Si, además de lo anterior, se identifica la existencia de horas extraordinarias no declaradas: Infracción grave, ex artículo 7.5 LISOS, en los mismos términos expuestos en los dos párrafos anteriores. Es preciso señalar que, en tanto que la obligación de duración máxima de la jornada se refiere a la jornada máxima en cómputo anual, esta infracción abarcará el período de un año natural y, si la empresa tuviera varios centros de trabajo se apreciará una infracción por cada centro de trabajo con trabajadores afectados por la infracción.
  • Si, en el caso de declaración de horas extraordinarias, se pueden cuantificar las mismas y no se acredita la compensación económica o en descansos por la parte empresarial: Infracción grave, al amparo de lo establecido en el artículo 7.10 LISOS, sancionable con multa por importe de 626 a 6.250 €; o, bien, infracción muy grave, en virtud del artículo 8.1 LISOS sancionable con multa por importe de 6.251 € a 187.515 €. La imposición de una u otra sanción dependerá del criterio del Inspector de Trabajo y de la entidad del impago.
  • Si se constata el abono irregular de las cantidades correspondientes a las horas extraordinarias, sin hacerlo constar en la nómina: Infracción grave de conformidad con lo dispuesto en el artículo 7.3 LISOS, sancionable con multa por importe de 626 a 6.250 €.
  • Además, de lo anterior, si se identifica la existencia de horas extras no declaradas, la Inspección de Trabajo procederá a levantar acta de liquidación respecto de todas aquellas cantidades correspondientes a horas extraordinarias y que no hayan sido cotizadas a la Seguridad Social, obligando así a su cotización, con el correspondiente recargo del 20%.
  • Si la empresa remunera a los empleados las horas extraordinarias pero bajo otros conceptos salariales, enmascarando así la realización de las mismas: Comunicación a la Tesorería General de la Seguridad Social, a fin de que ésta realice la correcta imputación en las bases de cotización, lo que puede dar lugar también a un acta de liquidación si se comprueba que con la actuación empresarial se ha producido una infracotización.

 

Por último, y solo si existe previa denuncia, si la empresa no comunica a los representantes legales de los trabajadores las horas extraordinarias realizadas:

Infracción grave en virtud del artículo 7.7 de la LISOS, sancionable con multa por importe de 626 a 6.250 €.

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